Artistas: Dianett Quintana y Yonlay Cabrera

Yonlay Cabrera: «Me sigue gustando llamarme artista»
Revistas de cabecera, proyecto liderado por Dianett Quintana y Yonlay Cabrera, llegó a GTG como resultado de un proceso de investigación más profundo que aborda las formas de consumo y la producción de contenidos offline por los ciudadanos en Cuba. Extendiendo las líneas de lo que puede ser considerado arte, Cabrera conversó sobre esta expo.

La investigación para este proyecto es extensa e inusual.
¿Pudieras comentar sobre ella?
El modo en que llegué a esta investigación fue un poco fortuito. Desde que empecé a revisar el paquete, enseguida me llamaron la atención los contenidos que se generaban en Cuba. Me parece que son los más interesantes, y no solo con el paquete, sino con las formas alternativas de intercambio y producción de información.
Dentro de esos contenidos me interesó el tema de las revistas y esto generó la pregunta de cómo es posible hacerlas en Cuba y que resulten rentables. Por diferentes vías voy llegando al fenómeno y entendiéndolo un poco. Dianett también trabajaba en este tema. Nos pusimos de acuerdo pues teníamos intereses en común, y ese fue el origen.
El proceso comenzó a crecer cuando empecé a pensar en las revistas no solamente como un fenómeno en sí mismo, sino como parte de todo un entramado social y como parte de relaciones sociales que las hacen posibles. Pues la revistas en sí mismas no son tan interesantes, reproducen bastante los modelos ya establecidos, son convencionales, una especie de nueva institucionalidad. No son una alternatividad. Sin embargo, las formas en que se distribuyen, cómo se hacen, cómo llegan a las personas, la relación que tienen con el contexto cubano, eso sí es muy interesante.
Entonces nos planteamos hacer un estudio del «offline» social media, si es que eso es posible, y de ahí salió el término. Los social media son la plataforma donde los ciudadanos generan sus propios contenidos, pero siempre online. La pregunta que nos planteamos es qué pasa cuando se generan de forma offline. Las revistas independientes cubanas son contenidos ciudadanos por excelencia, pues están conformadas por un grupo de personas que no están controladas por una entidad y les interesa generar esos contenidos. Queríamos saber cómo funcionan.
Ahí empezaron los retos. Uno de ellos era saber cómo es posible testear el funcionamiento de una red que no tiene hasta ahora ninguno de los órdenes conocidos y ningún tipo de lógica aparente. De ahí viene la idea de las aplicaciones, que en Cuba son offline. Eso nos permite que se inserte por las mismas vías alternativas y, de alguna forma desde el interior de esa misma red, entender cómo es que funciona el proceso. Eso sería en términos ideales. Lo mostrado en GTG son momentos previos para llegar a ese punto de distribución de la aplicación, pero esto no es lo más importante, sino todo el proceso que hay que pasar para llegar a la app. En este contexto también está el tema legal, la aplicación en sí misma, eventos previos que hicimos durante la investigación.
El carácter offline está presente en la investigación y la aplicación, sin
embargo, en una de las gráficas que muestras aparece que el consumo de estas
revistas a través de internet es uno de los más elevados. ¿Cómo dialogar con
estas contradicciones, productos de la misma investigación?
Esto es un resultado muy contextual, muy cubano. Nosotros utilizamos internet de una forma extremadamente rara.Básicamente no tenemos acceso a la gran red en todo momento, por lo que siempre debemos economizar el tiempo de acceso, el crédito que tenemos para laconectividad. Eso hace a internet algo completamente alternativo. No es uncanal por el cual accedes realmente a las cosas que te interesan, sino a las que necesitas, y eso no es internet; es como si tuvieras el televisor solamente para enterarte de cómo está el tiempo hoy.

Algo que llama mucho la atención de Revistas de cabecera es el empleo de herramientas y saberes de los que te has apropiado. Has traspasado los orígenes de tu trabajo y obra. De pronto se te puede reconocer como una artista del siglo XXI, no solo por la época, sino por el concepto mismo de la exposición, al emplear todas las herramientas que tienes a mano…
Lo más importante para mí de este tipo de cosas es qué es lo que seguimos entendiendo como arte, qué es lo que está de fondo. Me parece que actualmente es la habilidad de generar contenidos o procesos creativos. Hacer visibles procesos ocultos, devolver la capacidad de asombro, que es algo que me interesa muchísimo, y para eso cada vez hace falta menos la técnica personal. Uno puede apoyarse mucho en la técnica de los otros, en los conocimientos y las habilidades acumulados por ellos, y generar un gran proyecto en el cual uno no es productor, sino gestor, director o coordinador. Me sigue gustando llamarme artista, pero puede ser cualquier otro término que quizás se invente en otro momento. MMH